Soy una persona que ha pasado por cosas que ni a mi cuaderno, entre comillas diario, ni le he querido contar. Suelo hablar de mis experiencias traumáticas del pasado como si estuviera contando que me tomé un vaso de agua. Una de esas cosas de las cuales es muy raro que cuente es sobre mi posible TCA que tuve a principios de mi carrera universitaria. Bueno, a finales de mis años en la preparatoria.
Siempre he tenido y posiblemente tendré problemas de imagen personal. No me refiero a que me veo mal, si no que que tengo una dismorfia corporal tan pero tan grande que aunque mi mamá, hermana, familiares y amigos me digan "te ves muy delgada, hasta se te ven los huesos de las costillas" simplemente no he sido capaz de poderme ver así. Me sigo viendo como esa niña de secundaria que era considerada de las más feas del salón, sin incluir las otras etiquetas humillantes de las que no tengo ni tuve conocimiento pero no tengo dudas de que no hayan existido.
Me observo en el espejo y me veo y siento pesada. Todo lo que veo es muy ancho y no entiendo cómo es que la ropa me puede quedar. Siento un poco de lo que es un mínimo exceso de piel y asumo que estoy a un kilo más de llegar a la obesidad.
Hay días en las que me pregunto el cómo fue que llegué a eso.